domingo, 20 de abril de 2014

Letras submarinas




Letras submarinas,


intensidad divina,

hojas desgastadas,
vacío entre comillas.





Suspenso tensión,

regalos de amor,

cambio de página,

       voz entrecortada.

SILENCIO ILUMINADO,

UN RETRATO HABLADO.






sábado, 19 de abril de 2014

¿VECINO O ENEMIGO?




Los desastres naturales nos hacen tomar conciencia de qué es el sentido de comunidad, que en nuestros tiempos es abandonado por la agitación de la vida misma.  Abandonado muchas veces por el poco interés que nos despierta "el vecino".  Con tantas noticias ilustrándonos que el "peligro acecha" en la esquina,  por supuesto, nos sentimos poco atraídos a la "ingenua curiosidad" de saber cómo son esos seres que nos circundan; pero a la vez despertando  el cotilleo tan inherente a nuestro ser.  ¿Nos hemos vuelto paranoicos del vecino?  Drogas, asaltos, etc...producen desconfianza hasta en el saludar.  Hoy hemos perdido las palabras mágicas que el vocabulario nos regaló: "Buenos días", "hasta pronto" y "gracias".  Si muchas veces nos topamos con gente que al pronunciar las palabras mágicas de la buena convivencia, se retraen y su cara refleja:  ¿Me está hablando a mi?  Lo vivido en Iquique y Valparaíso debe traer no sólo mejor planeación urbanística e impulso económico, si no ir acompañado de la "Vía del despertar" una gran ruta que nos comunique con la compasión y buenas maneras, tan desarraigadas de la vida habitual.  Somos "uno" cuando las tragedias nos acosan, pero el resto del tiempo, el viento se lleva las buenas intenciones.

miércoles, 16 de abril de 2014

NO TE RECONOCÍ





El destino nos pone a prueba y por muy delicado que sea el trabajo, siempre hay lugar para las sorpresas...


Ginebra, Martes 13 de abril 2014
Cielo despejado, algunas nubes amenazantes...

No fue obstáculo salir...tenía compromisos muy importantes.  
Tengo una entrevista en Ginebra a las 16:30 horas. Me aseguraré de que todos los papeles estén en mi maletín, ya no confío en mi computador ni en el "pendrive"; la última vez perdí todos mis datos y pasé un día de perros.

Estoy buscando inversionistas para el nuevo parque de energía eólica en el norte de Chile.  Mis clientes son muy reservados y sólo quieren que yo haga las negociaciones.

Mi agencia me reporta un terremoto en Iquique, habrá que corrobarar que pasa en el desierto.



Londres


Miércoles, 14 de abril a las 15:00 pm. Estoy en Londres estación del metro "Green Park" en Picadilly.  Me encontraré con la persona a las 15:15 pm. Tengo el cuello cansado de tanto girar; y no veo a nadie con esa descripción:  estura mediana, ojos oscuros, pelo castaño, usa un abrigo café con cuello de terciopelo, tiene un anillo en el dedo meñique.  Uf, nada todavía, sigo mirando el reloj y este desgraciado no llega.  

Mi jefe me dijo que tuviera especial cuidado con los papeles que vienen en una carpeta roja. Mi intuición me dice que no todo es lo que parece ser.

De aburrido, saco un paquete de papas fritas de un dispensador que hay en la estación.  No quiero engordar, pero tengo un hambre...Ya han pasado tres minutos de retraso y este hijo de perra no llega.  Si no viene en un minuto más me voy. 

- Llamé a su celular y no contesta.  
- Un mensaje de texto me deja saber que está parado detrás mio.  
- Me di vuelta, miré no vi nada.  
-  Una voz... 
-  ¿No me reconoces?
- Pensé que mis audifonos tenían una señal extraña...
- Al voltear mi cabeza...ahí estaba...
- ¡no puedo creer lo que mis ojos ven!
- Yo tampoco, veo que tienes algunos kilos de más desde la última vez.
- Creo que la ansiedad de correr de país en país me ha pasado la cuenta...
- Pero te veo bien.

En ese momento me vinieron mis recuerdos, el día que la conocí con un vestido rojo ajustado, zapatos altos, un pelo brillante con ese mechón tan sensual que caía en uno de sus ojos.  Esos ojos pardos que traspasaban el silencio de tantos años soñándola.  Esas noches de invierno junto a la chimenea retratando su cara, haciendo un esfuerzo para que su mirada no me dejara, recubriendo ese manto de felicidad que me daban sus abrazos, caricias y la manera que ella me sabía tratar.

- ¿No me vas abrazar?
- Por supuesto que te voy abrazar.
- ¿Te sorprendí?
- No es sorpresa, siempre supe que te iba a encontrar.

El hotel miraba al "Hyde Park", unos jinetes pasaban por la vía especial, los miles de turistas recreándose con la primavera londinense.  

Tocaron la puerta, habitación 503

- Disculpe, "room service".
- Claro, por supuesto, déjelo en la mesa, por favor, aquí tiene...
- Muchísimas gracias señor, que disfruten.

En los jardines los narcisos cantaban en su amarillo fulgurante, los clarines resonaban...

El corcho de la botella de champaña llegó a la altura de la ventana; la ventana que deja
atrás nuestra distancia.  

Me fue acariciando como antes, me dijo al oído "el rincón sigue siendo nuestro"...
Esa era la frase para reconocernos en nuestro trabajo.

Esos besos fueron el reencuentro de un mundo que nos era complicado pero que al final hemos vencido con amor.






LA CURIOSA VIDA DE H.BURTON (Valparaíso-Mayfair)





Qué hace que el señor Burton corra y no se fije que hay un hoyo en el suelo. Cae y al levantarse sintió un pequeño dolor en su pierna izquierda. –“Creo que me torcí el tobillo”-. Desde que salí de casa me fijé en lo lindo que lucen los jardines en esta plaza de Mayfair; la misma plaza que veo en el cerro Concepción de Valparaíso. -¡Es igual!-. Desde que miro del faro aprecio cosas y objetos que antes no veía. Será porque mi vida hizo una intersección entre el pasado y el presente. Los jardines en uno de los bloques de departamentos en el que vivo, frente a la iglesia, los tienen inmaculados, y le hacen honor al nombre de la recogedora morada del Señor. En mi cerro en Valparaíso tengo una iglesia cercana que tiene unos ambientes con flores exóticas y un árbol de palto relajado. 




En Valparaíso los atardeceres son mágicos, con luces de rosas y naranjas en el cielo. Es una postal. En Mayfair veo gente paseando sus lustrosos caninos, que vuelan estrellados por el aire londinense. Sus amigos al otro lado del mundo, tienen una vida de brillante sol, durmiendo una siesta a la salida de los numerosos restaurantes que se han apostado por el cerro más turístico de Valparaíso. Otros, duermen a la salida del ascensor, donde extranjeros con sus espaldas encorvadas por su equipaje, les soban el lomo en señal de cariño y el perro encantado devuelve una mirada de miel. En mis paseos en Mayfair voy al pub de la esquina y me tomo un vaso de vino “shiraz” de Chile. En Valparaíso en el cerro Concepción, me gusta un “pisco sour”. Luego mi descanso se hace infinito. 

Al abrir las ventanas diviso el puerto con todos sus buques a la espera para llevar la fruta, cobre, salmón, madera, y otros productos que son los que ustedes están saboreando en estos momentos. Cuándo reciban un arándano bien redondeado y carnoso, seguro es chileno. Cerca de Oxford street compro en una pequeña tienda, que venden todo tipo de frutas y productos de Sudamérica,las ofertas de arándanos me atraen; compré cuatro cajas y en la noche mirando la televisión, me hago un postre de yogurt de vainilla(descremado)(no quiero que suba mi colesterol) con media caja de arándanos. Una delicia. Delicia son las experiencias de vivir en dos lados al mismo tiempo. A veces hay soledad, estados de eufória, nostalgia, y al final, un estado de agradecimiento a nuestro Señor por la oportunidad de mirar con unos ojos en doble lente…






TINTINEO



Palabras,
palabras y qué esconden,
realidad alivia los momentos en espera;
ese hilo tan fino,
y una palabra desmorona lo recorrido.

Ese tintineo predice;
no todo lo que escuchas es veraz;
ruido en el espiral del ensueño,
tierra desconocida,
suelo movedizo;
un tiempo prudente,
revienta el consuelo,
aprendes,
una palabra en lengua veleidosa
arrastra, aplasta,
recubre amargura,
un silencio, un respiro;
y tu voluntad renació con más fuerza;
no hay más daño que el que se lo traga por la garganta
envidiosa;
rastros quedan,
perdidos en un corazón desatinado que duerme a sobresaltos.

Tu júbilo llegó,
levantas tu mirada al cielo y las estrellas retratan tu alma.

martes, 15 de abril de 2014

INDIFERENCIA





María Shriver habla sobre la indiferencia en su blog, y qué palabra más oportuna para recordarnos que vivimos en un mundo tan evolucionado tecnológicamente, pero perdiendo el rumbo en los valores más simples como la caridad, solidaridad y empatía con los demás.  La velocidad de los hechos, noticias y el diario vivir nos lleva a un sentido de "olvido colectivo".  Nacemos, vivimos y pasamos por el lado de miles de causas, personas sin ni siquiera registrarlo.  Volamos del trabajo a la casa, de la casa al "mall", compras, deberes, familia y el tiempo pasó...

Hoy miramos los desastres naturales, el hambre, pobreza, trata de niños, y la lista es larga, muchas veces sentados cómodamente o en el teléfono celular;  y muchas veces no nos llega porque "a mí no me tocó".

La velocidad diaria que nos lleva a pasos agigantados, perdiendo el rumbo para dónde íbamos, sintiéndonos ausentes de mucha de las cosas que están sentadas al lado de nuestra "taza de café". 

Miramos y no vemos, porque la "vorágine" del día nos arrastró.  Y la indiferencia se propaga como un huracán.  No nos conviene observar para qué un problema más.  Pero, al final un día te toca a ti y la indiferencia se transforma en tu peor enemigo.